Docencia

Buscar en fisioEducación

Por segunda vez en menos de un mes fisioEducación estuvo en una jornada. En esta ocasión acudimos los miembros de la junta en pleno a la jornada que da título a la entrada. En lo profesional, pudimos comprobar que la iniciativa y el esfuerzo de un grupo de fisioterapeutas tiene como recompensa una asistencia masiva al evento. Escenario y organización estuvieron a la altura de una convocatoria de esta trascendencia. Los ponentes mostraron conocimiento y experiencia, ingredientes necesarios para que su mensaje llegue al asistente. Página web, folleto con todos los detalles sobre la jornada, excelente hostelería. En definitiva, como hemos dicho en otras ocasiones, sólo cabe agradecer la implicación de este grupo de colegas del Hospital Universitario Ramón y Cajal por hacer visible la Fisioterapia y propiciar un entorno que haga posible la exposición de avances de la profesión.
En lo personal, recordamos todas esas jornadas en las que hemos estado del lado de la organización, con cierta nostalgia, pero con la tranquilidad que aporta acudir a los encuentros profesionales sin la enorme responsabilidad de que "todo salga bien". Encontramos colegas y amigos de otros tiempos, incluso un nutrido grupo de compañeras de promoción. La Fisioterapia, aunque a veces no lo pareciera, ha cambiado hacia mejor en los últimos decenios, y la calidad de los ponentes lo atestigua. Nos congratuló, con cierta autocomplaciencia, encontrar entre los ponentes algunos de los que lo fueron en nuestras #JornadasFisio, como Carolina Walker y Roy Latuche.


Sin ánimo de ser prolijos daremos algunos detalles de lo visto. Álvaro Pérez-Somarriba, del Hospital del Niño Jesús, nos expuso su trabajo en laboratorio de análisis del movimiento, especialmente en niños con trastornos neurológicos, poniendo en valor la figura del fisioterapeuta. Mónica Barbero, del propio hospital organizador, habló sobre el ejercicio en patología cardiaca, mostrando de nuevo la importancia del trabajo interdisciplinar con cardiólogos, enfermeros o psicólogos. Lo relevante para nosotros fue la exhibición de la fisioterapia como disciplina en cuyo ámbito de actuación está el ejercicio terapéutico y preventivo. Algo parecido podemos decir de la ponencia de Virginia Toribio, del Hospital Universitario Doce de Octubre, en este caso con pacientes trasplantados de pulmón.
Estuvieron además, exponiendo la aportación de la fisioterapia, María Isabel Saiz,  en quemados, y Soraya Martín, en lesionados medulares. Yolanda Pérez nos aportó una ponencia menos "técnica" sobre la humanización. Completaron el plantel los antedichos Roy Latuche y Carolina Walker.
Terminamos como casi siempre en estos casos. Agradeciendo el trabajo de meses que culminan en un evento de unas pocas horas y animando a repetir en el empeño de promover la fisioterapia. También recordando que no siempre han de ser "los otros", sino que iniciativas de este tipo deben surgir en más lugares. Todo es ponerse.

Compártelo

Este sitio web utiliza cookies para su correcto funcionamiento.
Continuando la navegación, aceptas su uso.