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El pasado 27 de septiembre asistimos a la jornada que da título a esta entrada en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Trataremos de resumir algunas de las ideas que allí aprendimos. 
Daniel López Fernández presentó su experiencia con el proyecto Neumointeract, que partiendo del uso de herramientas de enseñanza a distancia, propone la resolución de distintos casos clínicos de patología respiratoria, con la novedad de que pone en contacto para ello a estudiantes de distintas titulaciones. Nos parece muy importante este aspecto, pues supone la colaboración ya en el grado y prepara para un contexto idóneo de abordaje interdisciplinar de los futuros profesionales. Además, se genera material de aprendizaje útil para experiencias educativas ulteriores.
Alfredo Prieto, un referente para nosotros en innovación educativa, expuso su amplia experiencia de resultados positivos con la combinación de distintas metodologías como el aprendizaje invertido y el "justo a tiempo". Ambas son utilizadas en distintas titulaciones, aunque nuestra visión fue su adaptación al prácticum, con variantes como el aprendizaje basado en problemas y proyectos.

Por fin, podemos decir que el curso ha terminado. Para nuestros alumnos de 4º Grado de Fisioterapia, las clases, el prácticum y los exámenes han finalizado. Los alumnos han presentado su trabajo fin de Grado y si todo ha sido superado, se graduarán en Fisioterapia en unos días. Es el momento de hacer algunas reflexiones sobre lo innovador de este curso.

Una de las novedades para nosotros como docentes ha sido el uso del Diario Reflexivo Académico como herramienta educativa. El diario reflexivo consiste en reflexionar y escribir sobre el propio proceso de enseñanza-aprendizaje de forma libre o preferiblemente a través de preguntas, pautas y sugerencias programadas por parte del docente. Algunas de estas preguntas son:
¿Qué he aprendido de nuevo? ¿Cómo lo he aprendido? ¿Cómo me he sentido durante el proceso? ¿Qué me ha parecido más interesante? ¿Qué ideas no he comprendido bien? ¿Sobre qué aspectos de los tratados hoy me gustaría saber más? ¿Con qué dificultades me he encontrado? ¿Qué es lo que me ha resultado más fácil? ¿Qué es lo que me ha resultado más difícil? ¿Dónde podría encontrar el  tipo de información que me ayude a resolver mis dudas? ¿Qué conceptos tengo más claros? ¿He conseguido los resultados que esperaba? ¿Cuándo me he encontrado más cómodo/a?



El diario reflexivo puede contener observaciones, sentimientos, reacciones, pensamientos, hipótesis, expectativas, explicaciones y sugerencias. Las reflexiones del proceso nos permiten al docente hacer un seguimiento permanente y evaluar si se están consiguiendo los objetivos de aprendizaje, dónde el alumno encuentra más dificultades, qué le llama la atención, qué le emociona, qué le sorprende, qué le gusta y también lo contrario, qué le aburre o le desmotiva.

También nos ayuda a conocernos como docentes. Nos da claves sobre qué conceptos debemos profundizar, qué elementos de los que explicamos se comprenden, si el alumno  considera o  tiene en cuenta lo que para nosotros resulta fundamental, es decir, si el alumno capta nuestro mensaje, cómo lo interpreta, cómo lo integra con sus conocimientos, en definitiva, cómo piensa el alumno. Es importante que se inicie la reflexión desde lo que se conoce. El punto de partida debería dejar claro el conocimiento previo y las expectativas respecto al proceso que se inicia y no deberíamos olvidar realizar una reflexión final para considerar algunos elementos que podrían ser útiles para el próximo curso. La experiencia para nosotros ha sido positiva. Los alumnos nos presentaban su diario reflexivo semanalmente a través de correo electrónico y recibían respuesta cada semana. Las respuestas intentan ayudar al alumno en sus dificultades, animar al alumno en su esfuerzo de reflexión, enfatizar el pensamiento del alumno que creemos más útil para su aprendizaje. Aquí os dejo algunos ejemplos:

Me gustaría rendir mi pequeño homenaje a Miliki, y por eso voy a usar una de sus frases más famosas:

"¿CÓMO ESTÁN USTEDES?" para introducir esta nueva entrada.

- No les oigo bien.

Para que todos los reunidos gritaran más fuerte:

- "Bieeeeeeennnnnnn".

El objetivo primario de los que organizamos jornadas de fisioterapia abiertas a todos, es participar con un foro más dentro de las distintas iniciativas que desde otros colectivos de la Fisioterapia se realizan y que cada vez, afortunadamente, son más numerosas, como nos recuerda nuestro compañero Juan Antonio González en su blog con la entrada " Otoño caliente en la fisioterapia".

Os invito a leer el fisio-relato ganador de nuestro ejercicio de relatos que os mencioné en mi anterior entrada. La autora es Paula Ludeña, alumna de 4º Grado de Fisioterapia.

Daniel esperaba sentado en un largo pasillo a que alguien le llamara. Estaba solo en un lugar desconocido, dónde batas y pijamas blancos eran vestidos por personas que entraban y salían sin cesar de una sala nueva para él y que pronto se convertiría en familiar.

En su libro de bioquímica estudiaba el efecto emocional de la hormona oxitocina y los numerosos estados de ansiedad que combatía. Si fuera así, ¡cuantísima oxitocina estaba segregando en aquel momento! pensó.

De repente, le mencionaron. Daniel estaba en un completo estado de incertidumbre. Se sentía nervioso, tenía miedo, no sabía qué le iban a hacer, si le iba a doler… las emociones surgían a borbotones y aun así él tenía muy clara su meta: volver a correr para poder ser el mejor delantero del mundo.

Hablando con un alumno sobre su trabajo del Diario Reflexivo se nos ocurrió una idea interesante para hacer pensar y escribir a nuestro grupo de alumnos de una forma creativa y divertida.

El alumno me comentó que unos amigos suyos tienen una página web www.diezpalabrasunrelato.com.
"Diez palabras, un relato” es una propuesta para crear relatos cortos a partir de diez palabras escogidas al azar por otra persona, respetando su orden, tiempo, género y número, para construir una historia con sentido.

Me pareció una idea genial para que nuestros alumnos fomentasen su creatividad y le diesen al coco. En nuestro caso se crea un relato con unas palabras que nacen de un contexto, una Unidad de Fisioterapia de un hospital y de unas personas que tienen relación con la Fisioterapia (fisioterapeutas, estudiantes de fisioterapia y pacientes).

Las palabras escogidas son OXITOCINA, INCERTIDUMBRE, EMOCIÓN, META, EMPATÍA, MOTIVACIÓN, DOLOR, PACIENTE, ARMONÍA Y TERAPIA.Podría hacer una reflexión acerca de las palabras elegidas pero no es mi objetivo en esta entrada. Mi objetivo es mostraros mi fisio-relato. A ver si os gusta ( es ficción, que quede claro):

Intentando buscar una frase que resumiera mi estado de ánimo después de la celebración de la I Jornada Clínica de Fisioterapia Sin Red, me encontré con ésta:

El viaje perfecto es un círculo. El placer de la ida. El placer de la vuelta.
 
Es de un periodista y escritor italiano y me pareció perfecta para describir mi experiencia. Un grupo de compañeros de Madrid decidimos, impulsados por la energía y la motivación del equipo de Fisioterapia Sin Red, ir a Valencia. La jornada era muy atractiva y contaba con elementos a su favor desde el principio. Un marco como el Oceanogràfic, cuatro enfoques terapéuticos diferentes, pacientes en directo y el espíritu 2.0 omnipresente. Más que suficiente para no faltar. Lo que me sorprendió gratamente es que el viaje en sí mismo, se convirtió en parte de la jornada.

Creamos un equipo de trabajo cooperativo dentro del coche. Se facilitó la comunicación,  se logró interacción entre los ocupantes del vehículo y se compartió información instantáneamente.  Además de desvirtualizarnos ( término utilizado por los twitteros ) creamos una atmósfera alegre, estimulando nuestras emociones positivas y mejorando nuestra cognición.

Cuando eres profesor-tutor en estancias clínicas de fisioterapia siempre llega el momento más o menos temido de la evaluación del alumno. Actualmente las rúbricas y sistemas de evaluación intentan ser lo más objetivos posibles habida cuenta que se están valorando aspectos que van más allá de los conocimientos que el alumno haya podido adquirir, es decir, su correcta aplicación, el trato personal y humano con el paciente y con el resto de compañeros y trabajadores que comparten una sala común (gimnasio, aunque no me gusta llamarlo así), desempeño personal, habilidades sociales y emocionales, lógica, razonamiento, deducción...

Uno de los ítems que casi siempre debemos valorar y que en algunas ocasiones, por experiencia previa (y otras veces por simples prejuicios, que de todo hay) podemos enfocar erróneamente, es la iniciativa del alumno.

Iniciativa

    • Del latín initiātus, iniciativa es aquello que da principio a algo. Se trata del primer paso de un proyecto o del punto de partida de alguna acción.
    • La iniciativa también es la cualidad personal que tiende a generar proyectos o propuestas. Una persona con iniciativa es aquella que suele promover emprendimientos
    • La acción de adelantarse a otros en el obrar o en el hablar también se conoce como iniciativa.

Tras la primera y segunda parte sobre los cursos online, enfoco ahora esta entrada para mostrar cómo creo que deberían ser los cursos  para fisioterapeutas.

Aunque los cursos online pueden tener diseños muy distintos, hay elementos comunes que no pueden faltar:

    • Curso dividido en lecciones y temas: si es posible con libertad de itinerario por parte del alumno y mediante un mapa de localización conceptual, que haga saber al estudiante en cada momento dónde se encuentra, lo que lleva realizado y los temas que faltan por estudiar.
    • Existencia de temas de ampliación, o al menos, enlaces de referencia a otros sitios web, de forma que el alumno pueda aumentar conocimientos sobre aspectos que le interesen especialmente, a pesar de que éstos no sean objeto de evaluación.
    • Preguntas de test al final de cada tema: preguntas variadas y evitando que se repitan mediante un buen almacén de preguntas y respuestas aleatorias. La inclusión de preguntas razonadas es también necesaria.
    • Existencia de elementos multimedia: audio, video, imágenes, tablas y gráficos. Todos estos elementos deben ser pertinentes al estudio, no incluirlos simplemente por estética.
    • Si el curso está dividido cronológicamente en lecciones, el profesor deberá ser un elemento dinamizador que ayude al estudio y retroalimente al alumno para cumplir adecuadamente los plazos marcados en el itinerario docente.
    • Monitorización de la evolución del estudiante tanto por respuestas dadas a distintos test existentes en el itinerario del curso, como mediante la estadística de accesos y tiempos de conexión que nos puede proveer el sistema informático.
    • Existencias de foros de discusión y debate donde alumnos y profesores puedan estar en comunicación directa y plantearse y resolverse dudas.

Los principales problemas en los actuales métodos de evaluación de los cursos online son dos: la correcta identificación del usuario (estudiante) que está realizando el curso y el examen; y la elaboración e implementación del propio examen en sí. La evaluación de un curso online, en especial cuando la titulación obtenida faculta a un determinado personal sanitario (fisioterapeuta) para la realización de técnicas de tratamiento es una cuestión capital y comienza con una correcta identificación del estudiante que ha realizado el curso y se dispone a realizar el examen final.

Actualmente la forma de identificarse frente a un sistema automatizado sin intervención humana, sea este una plataforma educativa, un cajero automático, nuestro móvil o la entrada a la sede de la CIA en Virginia, se basa en los siguientes métodos:

    • Lo que uno tiene: puede ser un "pinchito" USB que faculta para acceder a un ordenador, un token RSA, una llave digital, un DNI electrónico, etc.
    • Lo que uno sabe: generalmente una contraseña, la combinación de nombre de usuario y contraseña es la forma más habitual de identificación digital.
    • Lo que uno es: el iris, las huellas de los dedos, los patrones faciales, las venas de las manos o cualquier otra característica o patrón biométrico que identifique a una persona de forma individual y precisa.
    • Lo que uno es capaz de hacer: por ejemplo un patrón de escritura determinado.
    • Una combinación de dos o más de estos elementos: por ejemplo es usual utilizar el DNI electrónico (lo que uno tiene) con una contraseña (lo que uno sabe); así la pérdida del objeto que permite el acceso al sistema no hace que la persona que lo encuentre tenga el paso franqueado al desconocer el segundo elemento (la contraseña).


La Fisioterapia, como ciencia sanitaria parece tener dificultad en adaptarse a la realización de cursos online con cierto aprovechamiento y calidad del curso. Esto es debido al carácter eminentemente práctico de nuestros estudios y a la pésima calidad y paupérrima implementación de los cursos online desarrollados hasta el momento (al menos, los que un servidor ha realizado y han sido varios). Voy a escribir una serie de 3 artículos intentando exponer cómo son los cursos actuales que encontramos online para fisioterapeutas (primera parte), cómo el problema de la evaluación del curso -especialmente cuando existen certificados que deben justificar su finalización- se está realizando (mal) hasta ahora y, por último, cómo creo que deberían realizarse los cursos online para fisioterapeutas aunando profesionalidad y calidad tanto en la parte teórica como práctica (3ª parte).

Cómo son la mayoría (por desgracia) de los cursos online que encontramos actualmente

Hemos de distinguir en primer lugar los cursos sobre técnicas de tratamiento en Fisioterapia, del resto de materias que entran dentro del radio de acción de la Fisioterapia pero no son técnicas. Es decir, cursos sobre investigación en Fisioterapia, Fisioterapia basada en la evidencia, bioética, estadística, ofimática, competencias digitales... campos que no siendo propiamente técnicas de Fisioterapia, debemos conocer y manejar. Y por otro lado, tenemos los cursos sobre técnicas específicas de tratamiento en Fisioterapia. De este segundo tipo de cursos ni he encontrado ni he realizado ninguno online. Son aquellos que pueden suponer un problema a la hora de resolver la realización de las clases prácticas (hasta ahora siempre presenciales) de manera satisfactoria y de lo que hablaremos en la 3ª parte de esta serie.


Aula virtual de la UOC, ejemplo de cursos online bien implementados: https://youtu.be/wS_RiSDYaM4 

De la primera tipología que no requieren clases prácticas he realizado varios. Siendo estos cursos mucho más sencillos de implementar y ejecutar en cualquier de las plataformas educativas existentes: MoodleClaroline, LAMS, Blackboard,  etc. se siguen realizando mal, desconozco si es por ignorancia de las posibilidades que ofrecen las plataformas educativas informáticas o simplemente por dejadez (como casi todo en la vida, es mucho más fácil y se tarda menos haciéndolo mal). Seguro que si habéis realizado algún curso de este tipo os sentís identificados con esta metodología.

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