Fisioterapeutas

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Como profesionales sanitarios podemos lanzar "bombas". Debemos comportarnos con cierta cautela si no queremos que estas bombas exploten. En mi contexto profesional cuando hablo de bombas me refiero a SUBJETIVIDAD Y/O INCERTIDUMBRE Y/O FALTA DE GRADUACIÓN Y/O DESCONOCIMIENTO.

Es difícil ser objetivo cuando los síntomas y signos del paciente no se pueden relacionar con ninguna patología orgánica. Es complicado ser objetivo cuando no se sabe cómo evolucionan con total exactitud ciertas manifestaciones clínicas. Es complejo elegir cuando hay más de una opción terapéutica. Es fácil crear incertidumbre en este ambiente. No obstante parece claro que si estás probando con tu intervención porque realmente no sabes si es mejor intervenir o no (ni lo sabe nadie), todos los personajes del escenario clínico deberían no perder el hilo de la historia y saber que lo que hacen es una PRUEBA.

Cuando se nos olvida GRADUAR una etiqueta diagnóstica podemos crear cierta confusión en algunos pacientes. Si las etiquetas tienen muchas connotaciones culturales negativas, el batiburrillo podría ser notable. Es interesante, en mi opinión, numerar o adjetivar la etiqueta creando un marco más realista y más sencillo de manejar eligiendo, por ejemplo, una dosis más ajustada ¿ Y si utilizásemos fórmulas?

Dentro de las competencias transversales genéricas sistémicas que debe adquir un Graduado en Fisioterapia está la creatividad (http://www.aneca.es/var/media/150428/libroblanco_jun05_fisioterapia.pdf). Tenía una entrada pendiente sobre el tema y el pasado lunes después de ver el nuevo espéctaculo navideño en el teatro Circo Price ha llegado el momento. He tenido la suerte de ver el espectáculo durante tres años consecutivos. Los artistas brindan al público cada año nuevos y sorprendentes números circenses, mezclando distintas disciplinas y utilizando objetos novedosos en una pista de circo. La comunicación con el espectador es total y consiguen cada año ponerme una sonrisa, dejarme con la boca abierta y emocionarme a partes iguales durante toda la función. Son, sin duda, muy creativos. Quizás, la creatividad asociada al arte nos es más familiar, pero los científicos también deben ser creativos.

La creatividad es la habilidad para producir ideas originales y útiles. La creatividad puede conducir a nuevos descubrimientos científicos, nuevos movimientos artísticos y nuevas invenciones. La creación de nuevos productos y servicios mejora la calidad de vida. Puede ayudarnos a solucionar problemas en el trabajo y en la vida cotidiana.

El pasado 17 de abril de 2020 el Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid organizó un seminario en línea con el título "Fisioterapia en UCI en tiempos del COVID". En el mismo participaron el médico intensivista Federico Gordo-Vidal, del Hospital del Henares en Madrid, y Ricardo Rodrigues-Gomes, del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Les acompañó el secretario de fisioEducación, Juan Antonio González-García.
No es la primera iniciativa que se hace para difundir la intervención de los fisioterapeutas en esta nueva enfermedad. El Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña, el Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía o PhysioCiencia han publicado seminarios con esta temática. Sin duda, la profesión se está moviendo para propiciar el aprendizaje en un contexto de incertidumbre y de cambio. A pesar del desconcierto inicial, en el que muchos centros se vieron desbordados, y en el que los fisioterapeutas no sabían qué papel podían jugar, se ha visto como el trabajo desarrollado habitualmente en las UCI y en las plantas de hospitalización era una base sólida sobre la que demandar la fisioterapia desde los servicios de medicina intensiva, medicina interna o neumología.

Repasando los hechos transcurridos durante la 3ª Jornada Interhospitalaria de Fisioterapia en el Hospital de Fuenlabrada, dos peticiones de sendos ponentes llamaron poderosamente mi atención. Uno de ellos me pedía hacer una reflexión tras la jornada y otro me animaba a hacer lo que más me guste a nivel laboral (y, por supuesto, a nivel personal).

He mezclado los dos conceptos, y ahí os dejo mi reflexión:

Hace unos meses tuve la oportunidad de realizar un curso, cuyo título era "Dolor y movimiento". El docente del curso era Arturo Goicoechea, neurólogo jubilado en el campo asistencial pero activo en el arte de compartir conocimiento. Si visitamos su blog, una de las frases que acompaña su cabezera es "know pain, no pain". Los juegos de palabras me gustan. Los eslóganes son fórmulas breves y llamativas que se utilizan en publicidad y propaganda. La publicidad es una forma de comunicación comercial que intenta incrementar el consumo de un producto. Esta forma de comunicación es también utilizada por los profesionales de la salud para tratar de convencer a "su público". Lo que nos diferencia del resto de "creativos" es que debemos fundamentar nuestros eslóganes en la ciencia, si no lo hacemos, pecaremos de charlatanes y la comunidad científica no dará valor a nuestro producto. Pero los profesionales sanitarios también somos individuos que viven en una cultura y este entorno nos somete a unas presiones de categorización. El propio Arturo Goicoechea nos categoriza en una de las entradas de su blog y habla de fisios con cerebro y fisios sin cerebro utilizando un juego de palabras para introducir el tema de la función evaluativa del cerebro.

Hoy releyendo algunos de los capítulos del libro Fundamentos de fisiología de la conducta de Neil R. Carlson con la intención de hacer una entrada sobre aprendizaje, he sido consciente de la importancia de esta materia para un fisioterapeuta.

En la introducción del libro se lanza una pregunta: ¿llegará el cerebro humano a comprender su verdadero funcionamiento? En este momento, los científicos están lejos de contestar a la pregunta ya que el sistema nervioso sigue planteándo dudas. Tratando de explicar la consciencia humana, presenta un caso clínico: señora que ha sufrido un ictus en la parte posterior del lado derecho del cerebro y presenta una negligencia unilateral. Como nosotros tratamos a pacientes que sufren ictus, merece la pena detenernos en este fenómeno. La negligencia unilateral se debe al daño de una región concreta del lado derecho del cerebro: la corteza del lóbulo parietal. Debemos saber que el lóbulo parietal recibe información de forma directa de la piel, músculos, articulaciones, órganos internos y parte del oído interno relacionado con el equilibrio y de forma indirecta información auditiva y visual. ¿Cuál es la función más importante del lóbulo parietal? Parece ser que integra información sobre movimientos y localización de partes del cuerpo con la localización de los objetos en el espacio que nos rodea. La corteza parietal izquierda se ocupa de la posición de las partes del cuerpo y la derecha, del espacio tridimensional que hay alrededor del cuerpo y lo que contiene dicho espacio. ¿Y en qué se traduce este fenómeno? El paciente no presta atención al lado izquierdo del mundo y de su propio cuerpo. Ejemplos que ilustra el capítulo son llamativos: una mujer puede maquillarse sólo el lado derecho de la cara, o pueden dibujar una margarita con los pétalos solo a la derecha. Lo más llamativo del fenómeno es que en condiciones adecuadas el paciente puede ver lo que está localizado a su izquierda o decir si le tocan el brazo izquierdo, pero es como si no fueran conscientes de su lado izquierdo por falta de atención. La consciencia es el hecho de que los seres humanos nos damos cuenta y podemos hablar a otros de nuestros pensamientos, percepciones, recuerdos y sentimientos.



Ayer estuve leyendo acerca de cómo se realiza una investigación en Fisioterapia utilizando encuestas (realizo una serie de artículos sobre el tema en este mismo sitio web). Como me gusta utilizar ejemplos que ayuden a comprender ciertos conceptos, pensé en una situación que escenificase una posible investigación utilizando encuestas. Se me ocurrió comparar dos formas de trabajo en unidades o centros de Fisioterapia y relacionar la forma de trabajar con los resultados obtenidos. Se compararían unidades o centros de fisioterapia donde se trabaja en equipo y unidades o centros donde el trabajo en equipo brilla por su ausencia. Como en este tipo de investigación se trata de no manipular variables, sino estudiar sobre la realidad ya construida, deberíamos tener claro cuáles son las unidades o centros donde el trabajo en equipo es un hecho y no una frase escrita en los principios básicos de la institución de turno. Después de plantear el ejemplo, pensé: "¿en mi centro de trabajo, se trabaja en equipo?" e inevitablemente segundos después, la pregunta clave: "¿pero, sabes cómo se trabaja en equipo?" Y... si no tengo claro en qué consiste el trabajo en equipo o qué es un equipo de trabajo, llego pronto a la primera conclusión: yo no soy miembro de un equipo de trabajo sino de un grupo de trabajo. En un grupo de trabajo cada persona responde individualmente, sus miembros tienen una formación similar y realizan el mismo tipo de trabajo aunque cada persona tiene una manera particular de trabajar.



El trabajo en equipo implica un grupo de personas trabajando de manera coordinada en la ejecución de un PROYECTO. No es simplemente la suma de aportaciones individuales. Merece la pena que nos detengamos en el concepto de proyecto antes de continuar. Un proyecto es una planificación que consiste en un conjunto de actividades que se encuentran interrelacionadas y coordinadas. La razón de un proyecto es alcanzar objetivos específicos dentro de los límites que imponen un presupuesto, calidades establecidas previamente y un lapso de tiempo previamente definido. Surge como una respuesta a una necesidad, acorde con la visión de la organización, aunque ésta puede desviarse en función del interés. El proyecto finaliza cuando se obtiene el resultado deseado y se colapsa cuando desaparece la necesidad inicial o se agotan los recursos disponibles. Este esfuerzo planificado, temporal y único que es el proyecto, se realiza para crear productos o servicios únicos que agreguen valor o provoquen un cambio beneficioso. Si trabajamos en base a procesos, creamos los mismos productos o servicios una y otra vez. Segunda conclusión: Yo no trabajo por proyectos sino que lo hago por procesos.  

El otro día cuando trataba a una de mis pacientes, me dí cuenta de la distancia que mantenía con su problema de salud. No lo comprendía, ni siquiera sabía que existía. Era una paciente joven y en principio, pensé que simplemente actuaba como si no pasase nada para no darle importancia, pero después de hacerle una serie de preguntas, ¿estás mejor?, ¿en qué lo notas?, ¿qué crees que te falta todavía?, me dí cuenta que ni siquiera había intentado entender que le pasaba y conocer cual era la razón para que estuviese en una Unidad de Fisioterapia Hospitalaria. Otras personas habían decidido por ella resolver su problema de salud.

Pero su problema de salud no se resuelve de un modo pasivo. Requiere de su colaboración, de su participación activa y de su energía. Su problema no se soluciona con una píldora roja tomada cada ocho horas. Para ser resuelto necesita ser comprendido por ella.

No me parece un día mejor que este último día del año, para hablar de expectativas. En esta época del año nos planteamos el futuro inmediato de una forma más intensa, nuestros própositos se convierten en algo más consciente y se nos hace más necesario que nunca ser mejores PERSONAS (en todas las dimensiones de la misma), así como, desear que nuestro entorno sea lo más favorable posible para conseguir la felicidad.

La expectativa es aquello que se considera más probable que suceda, es la posibilidad razonable de realizar o conseguir algo. Nuestras expectativas, pueden influir en cómo percibimos la realidad, los pensamientos determinan cómo nos enfrentamos a la realidad. Los pensamientos negativos no nos ayudan a conseguir nuestras metas mientras que los pensamientos positivos nos permiten alcanzar los objetivos que nos proponemos. La expectativa constituye el ingrediente cognitivo fundamental de un efecto psicológico importante para los profesionales de la salud, el efecto placebo. Como dice Irving Kirsch: "la manera en que nos sentimos depende en gran medida de cómo anticipamos que nos sentiremos". Irving Kirsch es director asociado del Programa de Estudios del Placebo de la Universidad de Harvard.

Desde nuestro contexto laboral, una Unidad de Fisioterapia en un Hospital, en la entrevista clínica que realizamos al paciente se introdujo la pregunta : "¿Qué espera usted de nosotros?". Hacíamos esta pregunta para que con nuestro tratamiento ayudásemos a responder a aquello que el paciente espera de alguna manera de nosotros. También incorporamos al paciente en la toma de decisiones terapéuticas y le hacemos más activo en su recuperación, suponiendo que de esta manera ayudamos a conseguir la satisfacción del usuario que logra cubrir sus expectativas.

Los que me conocéis, sabéis que además de trabajar en un ámbito sanitario, también trato de enseñar lo que sé de mi profesión a estudiantes que se convertirán en un futuro inmediato en Fisioterapeutas. Esta semana he tenido la oportunidad de ir a la Universidad y dar una clase. El concepto de "dar una clase" se ha modificado con las nuevas reformas educativas. No debemos conformarnos con contar lo que sabemos de un tema, sino que debemos hacer que el alumno reflexione y participe. Si es posible, sería ideal que el alumno hubiese leido antes sobre el tema a debatir en clase y que se resolviesen las dudas planteadas o se profundizase en los aspectos que deparasen mayor interés. Cuando esto no es posible, trabajar sobre preguntas planteadas al principio de la clase sobre el contenido de la misma podría hacer que el alumno estuviese más atento y que su escucha fuese más activa. Si además, les hacemos participar contestando a las mismas al final de la clase, cumplimos con el hecho de que no sólo hable el profesor y se establezca una comunicación. 





El tema a tratar era " Enfoque Fisioterapéutico en el Paciente Oncológico". La metodología utilizada en la clase fue el uso de vídeos educativos. Según M. Cebrián nuestros vídeos serían "vídeos para la educación" que son aquellos que, obedeciendo a una determinada intencionalidad didáctica, son utilizados como recursos didácticos pero no han sido específicamente realizados con la idea de enseñar.

Mis objetivos didácticos eran:

  • Conocimiento general de la patología cancerígena.
  • Conocimiento de los problemas que tiene el paciente oncológico que son necesarios para que el fisioterapeuta planifique el tratamiento.
  • Conocimiento de una experiencia personal de un paciente oncológico tras su tratamiento fisioterapéutico.

La idea principal que yo quería transmitir al alumno era que "EL FISIOTERAPEUTA PUEDE AYUDAR AL PACIENTE CON CANCER".

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